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​​- LEER LA VERSIÓN EN INGLÉS –

Los Ángeles, California, 08 de junio del 2022

El Gobierno de Colombia considera que, a raíz de las tres crisis que se han presentado recientemente, con grandes perjuicios para todas las naciones del mundo, y –particularmente- con consecuencias nefastas para las Américas, como son la crisis del COVID-19, la guerra de Rusia contra Ucrania y la aceleración de los efectos del cambio climático, en nuestro hemisferio han traído, no solamente la pérdida de varios millones de vidas, sino también la destrucción de riqueza, la pérdida de millones de empleos, una menor tasa de crecimiento, un aumento desbordado de la inflación, un aumento de la pobreza extrema y una pérdida de confianza en la democracia y en las instituciones por parte de nuestros ciudadanos.

Por esa razón, es necesario que cuando hablamos del deseo de estar unidos, entendamos que significa un compromiso con lograr, tanto las condiciones de confianza para la inversión y el desarrollo económico, como también estar unidos para construir un hemisferio con mejores condiciones para el desarrollo sostenible, equitativo. Un hemisferio próspero y democrático.

La democracia es un derecho: un derecho de mil millones de ciudadanos que viven en este hemisferio. La democracia representativa es una condición para el ejercicio de todas las libertades, de pensamiento, participación en política, de expresión, credo religioso, la libertad en todos los órdenes de la vida económica y social. Y es por esa razón que el deseo de estar unidos no puede, de ninguna manera, desconocer la necesidad de todos de poder progresar, en la medida en que solamente a través de la democracia se puede garantizar ese progreso en el hemisferio.

¡Solamente cuando hay democracia, hay garantía del respeto a los derechos humanos y el derecho a las libertades de los ciudadanos! ¡Solamente cuando hay democracia, hay transparencia en el uso de los recursos públicos, para el bienestar y el bien común, para lograr que el Estado funcione para el bien común! Por esa razón, el hemisferio necesita más OEA y no menos OEA. Necesitamos una OEA fortalecida y que garantice la aplicación de la Carta Democrática Interamericana, que fue aprobada por todos nosotros en el año 2001.

No ha habido ninguna cumbre presidencial posterior al 2001 que haya derogado esa Carta Democrática; luego el problema no es la OEA, sino es la falta de democracia que acusan varios países del hemisferio. Evidentemente, tenemos que buscar escenarios en donde nos podamos sentar, todos los que estamos aquí representados y también los que no están acá representados, para compartir juntos las experiencias, para ayudarnos mutuamente, a través de una mayor cooperación, con el fin de superar los efectos de estas tres crisis a las que he hecho referencia y para lograr que haya soluciones de corto y de largo plazo, que nos garanticen esa inclusión laboral y mayores niveles de bienestar.

Pero esos espacios de diálogo y de compartir juntos tenemos que lograrlos dentro de la OEA y a partir de la OEA. Estados Unidos y todos los demás gobiernos, tenemos que facilitar esos espacios de diálogo, de complementación y de cooperación entre todos los países del hemisferio. Pero esa cooperación y esa unidad no puede hacerse a costa de desconocer el imperativo ético y el imperativo de respeto a las libertades y de garantía de los derechos humanos.

La democracia requiere alternación en el poder, requiere el derecho de los ciudadanos a elegir libremente y de manera transparente a sus gobernantes. La democracia requiere elecciones que cuenten con, inclusive, comisiones de observación electoral.

La democracia es la única manera de lograr que se puedan solucionar los temas de exclusión por género, por etnias y, por supuesto, que se pueda incorporar a tanta población informal que está sufriendo en nuestro hemisferio niveles de pobreza sin precedentes. Por esa razón, Colombia considera que el fortalecimiento de la OEA debe ser el compromiso de todos los gobiernos acá representados.

Como señaló el representante del gobierno argentino, sin duda, hay otros organismos y otros foros como CELAC, pero –desafortunadamente- CELAC no incluye a todos los países. Sí queremos hablar de un hemisferio unido, tenemos que buscar escenarios que incluyan a todos por igual. Y hoy, CELAC excluye a parte significativa de Norteamérica, cuando lo que queremos es hablar de un hemisferio que avance unido hacia el progreso, hacia la democracia, hacia el bienestar, hacia la eliminación de la pobreza y hacia la garantía del respeto a los derechos humanos.

Hoy, los desafíos de nuestro hemisferio son muy grandes y tenemos que aprovechar mejor este mercado de 1.000 millones de personas y la oportunidad de desarrollar cadenas de valor agregado y lograr unas economías realmente integradas, para la prosperidad, el empleo y mayor bienestar de todas las Américas.

Entonces, la unión de todos los países no puede ir en contravía con la convicción de defender la democracia. Los países donde no hay democracia, están sufriendo la permanente migración de sus ciudadanos y esa migración nos afecta a todos: a cada uno en distinta manera. A Colombia, en particular, le afecta enormemente la migración venezolana y de otros países. De tal manera que unidos –sin duda- podemos avanzar, pero también unidos necesitamos defender las libertades, los Derechos Humanos y esa democracia tan necesaria en nuestro hemisferio.

– READ THE SPANISH VERSION -​​

Los Angeles, California, June 08, 2022

The Government of Colombia considers that, as a result of the three crises that have recently occurred, causing great damage to all the nations worldwide, and – particularly – with dire consequences for the Americas, such as the COVID-19 crisis, Russia’s war against Ukraine and the acceleration of the effects of climate change, not only considering the loss of several million lives, but also the destruction of wealth, the loss of millions of jobs, a lower growth rate, an unprecedented increase in inflation, an increase in extreme poverty and a loss of confidence in democracy and institutions on the part of our citizens.

For that reason, it is necessary that when we talk about the desire to be united, we understand that it means a commitment to achieve both the conditions of confidence for investment and economic development, as well as to be united to build a hemisphere with better conditions for sustainable and equitable development. A prosperous and democratic hemisphere.

Democracy is a right: a right of one billion citizens living in this hemisphere. Representative democracy is a condition for the exercise of all freedoms: of thought, participation in politics, of expression, religious creed, freedom in all areas of economic and social life. And it is for that reason that the desire to be united cannot, in any way, ignore the need for everyone to be able to progress, bearing in mind that only through democracy can that progress be guaranteed in the hemisphere.

Only when there is democracy we can find a guarantee of respect for human rights and the right to freedoms of citizens! Only where there is democracy, there is transparency in the use of public resources, for the welfare and the common good, to make the State work for the common good! For that reason, the hemisphere needs to have more OAS, and not less OAS. We need a strengthened OAS that guarantees the implementation of the Inter-American Democratic Charter, which was approved by all of us in 2001.

There has been no presidential summit after 2001 that has repealed that Democratic Charter. The problem is not the OAS, but the lack of democracy that troubles several countries in the hemisphere. Obviously, we have to look for scenarios where we can sit, all of us who are represented here, and also those who are not represented here, to share experiences, to help each other, through greater cooperation, in order to overcome the effects of these three crises to which I have referred and to ensure that there are short- and long-term solutions, that guarantee us that labor inclusion and higher levels of well-being.

But these spaces for dialogue and sharing together must be achieved within the OAS and coming from the OAS. The United States, and all other governments, we need to facilitate these spaces for dialogue, complementarity, and cooperation among all the countries of the hemisphere. But such cooperation and unity cannot be done at the cost of ignoring the ethical imperative and the imperative of respect for freedoms and the guarantee of human rights.

Democracy requires alternation in power, it requires the right of citizens to freely and transparently elect their leaders. Democracy requires elections that include electoral observation commissions.

Democracy is the only way to ensure that the issues of exclusion by gender, by ethnicity can be solved and, of course, that so many informal populations that are suffering unprecedented levels of poverty in our hemisphere can be incorporated. For that reason, Colombia believes that strengthening the OAS must be the commitment of all the governments represented here.

As the representative of the Argentine government pointed out, there are undoubtedly other organizations and other forums such as CELAC, but – unfortunately – CELAC does not include all countries. If we want to talk about a united hemisphere, we must look for scenarios that equally include all participants. And today, CELAC excludes a significant part of North America, when what we want is to talk about a hemisphere that advances united towards progress, towards democracy, towards well-being, towards the elimination of poverty and towards the guarantee of respect for human rights.

Today, the challenges of our hemisphere are very great and we have to take better advantage of this market of 1,000 million people and the opportunity to develop value-added chains and achieve truly integrated economies, for prosperity, employment and greater well-being of all the Americas.

Therefore, the union of all countries cannot go against the conviction of defending democracy. Countries where there is no democracy are suffering from the permanent migration of their citizens and that migration affects us all: each one in different ways. Colombia, in particular, is greatly affected by migration from Venezuela and other countries. In such a way that united – without a doubt – we can move forward, but also, united we need to defend freedoms, Human Rights and that democracy so necessary in our hemisphere.

Comunicado de Prensa

Bogotá, 21 de abril de 2022

La Corte Internacional de Justicia profirió hoy su fallo sobre el fondo en el litigio de Nicaragua contra Colombia relativo a las “Supuestas Violaciones de Derechos Soberanos y Espacios Marítimos en el Mar Caribe”.

Este caso se originó en una demanda presentada por Nicaragua el 26 de noviembre de 2013. Es de notar que, en septiembre del mismo año, Nicaragua ya había presentado otra demanda contra Colombia, referida a la delimitación entre una supuesta plataforma continental extendida de ese país con la plataforma de Colombia. Ese proceso sigue en curso y las partes se encuentran a la espera del llamado de la Corte a audiencias, lo cual esta hará de conformidad con su calendario.

La decisión de hoy no se refiere a temas de soberanía ni de delimitación marítima. El litigio era sobre los derechos de ambas partes en el Mar Caribe y si sus actuaciones y decisiones se ajustaban al derecho internacional.

Se logró promover las principales tesis de Colombia en el proceso, y Nicaragua no prosperó en su intento de negar la presencia y actividades de Colombia en el Mar Caribe suroccidental. Los principales puntos se pueden sintetizar así:

  1. La Armada puede continuar haciendo presencia en el Caribe y avanzando en la lucha contra los delitos transnacionales y el narcotráfico.
  2. Se conservó la Zona Contigua Integral colombiana. La unidad, integridad e indivisibilidad del Archipiélago de San Andrés, Providencia, Santa Catalina y los Cayos, y todas las islas que lo conforman, se mantiene. Colombia puede hacer protección de su patrimonio cultural sumergido entre otras funciones.
  3. La Corte es consciente de los derechos de pesca de los Raizales. Los Raizales pueden navegar libremente para llegar a los bancos de pesca en aguas colombianas, y Nicaragua no puede impedir su libre tránsito.
  4. Prosperó la contrademanda de Colombia sobre el decreto ilegal de Nicaragua de puntos y líneas de base porque era violatorio del derecho internacional y de los derechos de Colombia.
  5. La Corte se abstuvo de hablar sobre el cumplimiento o no del fallo del 2012. El principio constitucional mediante el cual los límites de Colombia solo pueden ser modificados mediante un tratado no fue cuestionado por la Corte.
  6. Se descartaron la mayoría de los supuestos “incidentes” alegados por Nicaragua. Solo hubo una declaración de la Corte en relación con unos hechos muy puntuales de la Armada Nacional en la zona. Como tal, la Corte tampoco le reconoció a Nicaragua indemnización alguna; no va a haber una etapa posterior del proceso para estos efectos.
  7. La Corte no conservará su jurisdicción sobre el caso y las actividades de Colombia, tal y como lo pretendía Nicaragua. Este caso se cerró hoy.

Esta decisión confirma que las medidas adoptadas por Colombia como parte de su estrategia de defensa fueron exitosas.

Tal y como se ha dicho desde el inicio de este Gobierno, Colombia no ahorrará esfuerzo alguno para defender los derechos de los colombianos, entre ellos los de la población Raizal y de todos los habitantes del Archipiélago.

March 16, 2022, New York

By Marta Lucia Ramirez
Vice president and Minister of Foreign Affairs of Government of Republic of Colombia

Thank you Mr. President for the invitation today,

I am Vice President and Minister of Foreign Affairs of Colombia, I have devoted my life to the service of my country with conviction, patriotic love and commitment. I know the political environment, I was Senator, Ministry of Commerce, Ministry of Defense and candidate for the Presidency.

And although in Colombia we have achieved important advances in the empowerment of women that put us at the forefront in the region, I can tell you without a doubt that in all countries being a woman and having a public life is not easy. We women must work twice as hard to make our intellectual creation visible. In my country 52.7% of women including me, consider that the exercise of politics is more hostile and excluding for us.

Violence against women in politics, as is often the case with gender-based violence, can take many forms.

In Colombia this violence is considered for the first time as a criminal offense and its definition includes any action, conduct or omission aimed at undermining or nullifying the recognition, enjoyment or exercise of women’s political rights in the framework of the political-electoral process and the exercise of office.

Physical violence is condemnable. However, often, the marks of such violence are invisible. They do not translate into bruises on the face, but rather in the continued obliviousness of women’s leadership and women’s contributions to the public sphere; many times, proposals, contributions, and public policies that are women’s initiatives do not receive recognition, remain anonymous or appear with the name of a man as their author. We cannot fool ourselves; this is also a form of violence.

On the road to the elimination of violence against women, citizens must demand democratic parties in which women have a presence not only in the electorate, where they are always more than half, but also in the territorial councils, in the municipal and departmental directors, and in the board of directors of political parties. We need an active citizenry that conditioned their vote for parties where women’s leadership is visible in all their management bodies.

Reforms must be demanded to guarantee that women have a parity presence. Otherwise, women face additional obstacles in accessing the necessary endorsement to participate in elections, financing by the political parties or media coverage that is given to their male counterparts.

Only in this way, will we be able to overcome indices such as the low 25.2% participation rate that constitutes the average participation of women in parliaments in the world, or the fact that 119 countries have never had a woman in a leadership position. I am proud that the elections we had this weekend in Colombia were peaceful and showed and increase of more than 10% in women elected for congress.

Another form of violence that is not often talked about and that has profound consequences on political participation, are the disloyal attacks that seek to discredit women in their personal behavior, their integrity or that of their families. Exposure to direct or indirect attacks on their family circle, is disproportionately greater for women; invasions of privacy that are not committed against men are continually resorted to. Being in politics has a much higher cost for women than for men.

I Therefore, those of us who are in leadership positions have an enormous responsibility to, by our example and our actions, sow a path in which the women who succeed us will have better guarantees than those we had. Just as we can open doors, we can also close them inadvertently and that is why the different, transparent and active exercise of politics must be one of the foundational pillars of the efforts to achieve true parity and, at the same time, eliminate violence in politics.

I’m glad that today’s forum gives us the opportunity to discuss the struggle for women in politics. As a leader in my home country, I know how important it is to raise awareness of the obstacles, the barriers, and the problems that we face. And, of course, the need for transformation.

Women are known for their capacity to solve challenges and overcoming difficulties . We are already on the journey to equality, but without men’s support, active listening, and commitment, our efforts will fall short. It is therefore important to find in men the allies that we need to attain equality of opportunities for both genders in the public sphere.

So, I thank you, Mr. President, for your trust and commitment to this cause whose sole aim is to create a more balanced – and thus more sustainable – world. That future will depend on including and give protagonism and voice in all areas to more than half of the population that has always been excluded from political and economic power, the women.

Thank you very much

March 15, 2022, New York

By Marta Lucía Ramírez
Vice president and Minister of Foreign Affairs of Government of Republic of Colombia

Thank you to Qatar and Rwanda for convening this meeting. It is encouraging to see the Secretary General and so many high-level representatives participating today.

I welcome the progress shown in the implementation of the UN Gender Parity Strategy. The fact that the percentage of women in Under and Asistant Secretary General positions is above 50 is a clear sing of what we have walked since 2017 and it keeps showing that the Strategy works. In that endeavor, the Secretary General’s commitment has been fundamental.

I hope that this can be soon reflected in more progress in the field offices, which keeps showing the least percentage of women in their staff.

On the other issue that bring us together today, I would like to highlight that Colombia contributed actively to the discussions about Our Common Agenda that finalized last week. We believe that the report is based on the priorities identified by the member states and responds to our calls. Placing women and girls at the center is of paramount importance for my country.

We must operate with a logic of complementarity, channeling the initiatives proposed by the Secretary General with the efforts made around the 2030 Agenda, our common roadmap and the multilateral reference par excellence, to whose success we have devoted the entire institutional framework of the Colombian State. For us SDG 5 on Gender Equality is deeply embedded in those efforts, and we have made sure that it is instituted as a State policy.

I commend that the report includes references to the need to facilitate women’s economic inclusion, including with investments in the care economy and entrepreneurship. Those are 2 areas in which I have worked immensely in Colombia. We will detail more of our initiatives during the voluntary presentation on the review that will take place on Friday. I invite you all to join us at 10:30 a.m.

Thank you very much

March 14, 2022, New York

Señoras y señores,

El futuro mismo de la civilización depende hoy más que nunca, de un multilateralismo eficaz que pueda prevenir, enfrentar y solucionar a tiempo hechos que, como lo hemos visto en las dos semanas recientes, amenazan la paz, el desarrollo y la estabilidad mundial.

Ese futuro dependerá de incluir y darle protagonismo y voz en todas las áreas, a más de la mitad de la población que siempre ha estado excluida del poder político y económico, sin capacidad de decisión en las comisiones económicas y políticas de los parlamentos, ni en las JD de las corporaciones privadas. Ese 50% siempre excluido del poder hemos sido las mujeres.

La equidad de género es un requisito sine-qua-non para el crecimiento económico global, sostenible, e incluyente; para el fortalecimiento de nuestras democracias y para mitigar el cambio climático.

En Colombia, hemos puesto en marcha LA POLÍTICA DE EQUIDAD DE GÉNERO por 1 vez incluida en el Plan de Desarrollo con 5 ejes estratégicos: El primero es el empoderamiento económico para lograr una NACIÓN DE MUJERES EMPRENDEDORAS. Segundo, MÁS MUJERES EN POLÍTICA. En las elecciones de antier en Colombia, pasamos del 19% al 30% de mujeres congresistas elegidas por voto popular. Tercero, MAS MUJERES PARA LA PAZ Y SEGURIDAD, tenemos un plan de acción de la Resolución 1325. Cuarto, MUJERES LIBRES DE VIOLENCIAS, con la Fiscalía hemos llevado a más de la mitad del territorio un programa de justicia a la puerta para proteger a las mujeres rurales. Por último, MAS INSTITUCIONALIDAD DE GÉNERO. Por primera vez todos los gobiernos regionales cuentan con políticas, programas y presupuestos para la equidad.

El trabajo de equidad de género lo traje por primera vez a la Vicepresidencia para asumir en el más alto nivel del ejecutivo, el mayor compromiso con las mujeres, precisamente porque soy la primera mujer Vicepresidenta en la historia de Colombia y porque llegué a este cargo como parte de una coalición con nuestro Presidente Iván Duque, en la cual puse mis propios votos.

Al llegar al poder, las mujeres no podemos olvidar que por encima de todo somos mujeres y debemos contribuir a abrir más espacios para todas las mujeres, igual que las que nos antecedieron lo hicieron por nosotras i. En nuestro gobierno hemos apoyado más de 930 mil emprendedoras rurales y urbanas, fortaleciendo sus negocios. ii. Creamos el Fondo Mujer Emprende para financiar empresas de mujeres, iii) hemos desarrollado empresas de mujeres como proveedoras del sistema de compras públicas ; y iv) logramos que un porcentaje de los recursos de regalías se dirijan a apoyar emprendimientos femeninos. Con apoyo de ONU Mujeres sacaremos al mercado un bono soberano de género, el primero a nivel mundial y durante el lock down Implementamos incentivos para generar nuevos empleos a las mujeres en respuesta al COVID. Por supuesto, los temas del cuidado, han estado en esta POLÍTICA ECONÓMICA CON SELLO DE MUJER.

La autonomía económica de las mujeres es esencial para que tengan la libertad de elegir sobre sus vidas y enfrentar las distintas violencias que las afectan. Por eso, propusimos ante ONU Mujeres y la OCDE el cálculo de un índice de libertades económicas que tenga en cuenta el aporte de las mujeres a la economía global. La equidad de género junto con el cambio climático son los dos grandes desafíos que enfrentan nuestro planeta y las generaciones venideras.

La política de género debe arraigarse en la sociedad para que se la apropien las mujeres de todos los sectores y regiones, para que perdure en el largo plazo. No podemos dejar que se quedé en simples discursos de lo políticamente correcto. Por eso debemos lograr presupuestos en los gobiernos y resultados concretos de esta 66 Sesión de la Comisión.

Por último, los invito a que, demos un aplauso en homenaje a las mujeres ucranianas y afganas y a todas aquellas que sufren en los lugares con guerras y conflictos que siempre, han sido declarados por los hombres y no por las mujeres.

Nuestro aplauso a las mujeres afganas simboliza esas voces que dejaron de escucharse. Nuestro respeto y solidaridad en este escenario en que debemos elevar nuestras voces a favor de la dignidad y los derechos de todas ellas como una obligación legal y moral para que las mujeres de todos los rincones del mundo surjan con toda su fuerza creadora y transformadora. Ese es el camino para mejorar las sociedades y crear mejores oportunidades para el futuro de la humanidad.

Gracias

Nueva York, Estados Unidos, 1 de marzo de 2022

Señor Presidente, Señor Secretario General, Señores delegados, Señoras y Señores:

Colombia ha expresado con claridad su rechazo a los ataques y amenazas sufridos por Ucrania de parte de la Federación de Rusia, así como la promoción deliberada de la separación de las áreas de Donetsk y Luhanks, desconociendo los acuerdos de Minsk del 2014, contrariando el derecho internacional y los principios fundacionales de Naciones Unidas.

Lo anterior es una situación de hecho que lesiona gravemente a un país miembro de la organización, ya que genera la disrupción de su unidad nacional y de su integridad territorial, a la vez que constituye una grave violación a los derechos humanos del pueblo ucraniano.

Colombia reitera su solidaridad con la valentía del pueblo y el gobierno de Ucrania que afrontan esta agresión injustificada y no provocada, que causa un sufrimiento humano como no veíamos desde la segunda guerra mundial. Ninguna nación pude permanecer indiferente frente a este drama, que amenaza la paz y la seguridad internacional.

La acción unilateral e injustificada de Rusia produce en estos momentos un éxodo masivo que conllevará a una nueva crisis migratoria, poniendo en serio riesgo la estabilidad y la paz de Europa y del mundo.

Son cientos de miles de personas, entre ellos, 293 ciudadanos colombianos, quienes se encuentran hoy, a esta hora, sufriendo la inclemencia del invierno para huir de Ucrania luego de 6 largas noches, abandonando una parte de sus familias y seres queridos, así como sus ahorros y sus proyectos para proteger sus vidas ante el ataque inmisericorde de las fuerzas rusas.

Esta situación ha ocasionado pánico económico en el mundo entero, que durante los últimos días sufre el aumento desproporcionado del precio de los productos básicos energéticos y de alimentos en el mercado internacional.

Los sucesos contra Ucrania, han impulsado la inflación mundial y asestado un nuevo golpe al abastecimiento y a la recuperación económica que necesitan todas las naciones, luego de la perdida de millones de vidas, millones de empleos y millones de empresas, así como la destrucción del patrimonio de millones de familias en el mundo, como consecuencia de la pandemia que después de dos años, aún no termina.

Como expresó el Presidente Iván Duque, nuestra voz se une al llamado de la comunidad internacional y del Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, para actuar con sentido de responsabilidad global.

Debemos evitar el escalamiento de este conflicto en el que perdería, otra vez, toda la humanidad y para eso estamos hoy aquí, en esta sesión extraordinaria convocada en buena hora en la tarde de ayer.

Colombia es copatrocinador principal de la resolución sometida a consideración de este plenario, porque estamos ante una violación del Derecho Internacional, que es totalmente inaceptable y absolutamente injustificada.

Estamos en el escenario multilateral por excelencia que hoy pone a prueba, una vez más, la eficacia del multilateralismo para conjurar una evidente amenaza a la paz y la estabilidad mundial.

La mayoría de las voces de la comunidad internacional atendemos esta citación por el compromiso genuino con la paz mundial y sin oportunismos de coyuntura, verdaderamente convencidas de la inmensa gravedad de las violaciones que están ocurriendo y del funesto precedente para el futuro mismo de la humanidad, en caso de que ellas pudieran consolidarse sin consecuencias graves y contundentes para el agresor, cualquiera que sea.

Las consecuencias jurídicas de la invasión a Ucrania, son evidentes a la luz del régimen actual de responsabilidad internacional estatal, adoptado por la Comisión de Derecho Internacional hace 21 años.

Rusia debe responder internacionalmente por las consecuencias humanitarias, económicas, jurídicas y de toda índole, del hecho ilícito internacional en el que ha incurrido. Su ofensiva atenta contra normas internacionales imperativas o de ius cogens, quebrantando el principio de que ningún Estado debe ser objeto de amenazas o uso de la fuerza que atente contra su soberanía, su independencia política o su integridad territorial.

Así mismo, todos los Estados aquí representados, estamos obligados a cumplir con las siguientes obligaciones: Primero, la obligación positiva de cooperar para poner fin, por medios lícitos, a la violación grave de normas de ius cogens cometida por Rusia. En segundo lugar, debemos atender la obligación negativa de no reconocer una situación de hecho, creada por dicha violación grave, ni prestar ayuda o facilitar que se mantenga esa situación y todas sus implicaciones.

Por lo anterior, señor Presidente, Colombia patrocina y apoya en todas sus partes la resolución sometida ante esta asamblea extraordinaria.

Sin perjuicio de la responsabilidad en la que ya ha incurrido Rusia, mi país considera que esta Asamblea debe ser la génesis de procesos concluyentes y por eso, puede recomendar a todos los Estados miembros la imposición contundente, simultánea e integral de sanciones económicas siempre que haya 3 un agresor, como medio para presionar la inmediata suspensión de las ofensas al Derecho Internacional. Hoy hemos conocido la muerte de docenas de niños ucranianos.

¿Cuántos más?

Las sanciones tímidas y graduales ya han mostrado su estruendoso fracaso reciente en algunos casos, de todos conocidos. En algunos países latinoamericanos, se ha traducido en la creciente violación de los derechos humanos, la restricción de las libertades políticas y la libertad de expresión, en regímenes totalitarios que carecen de un Gobierno elegido democráticamente por sus ciudadanos.

Una segunda medida que debemos considerar es poner en marcha los mecanismos existentes para verificar el cumplimiento de los compromisos en materia de desarme de los Estados que poseen armas nucleares. En estos momentos, Colombia preside en Ginebra la Conferencia de Desarme, en cabeza de nuestra embajadora Alicia Arango, y este tema debe tratarse en ese foro con sentido de urgencia, dadas las recientes medidas anunciadas por Rusia.

Aplaudimos la decisión del Fiscal de la Corte Penal Internacional de iniciar una investigación en relación con posibles crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad o actos de genocidio que se hayan podido cometer en territorio de Ucrania. Las personas responsables de estos delitos deben ser procesados individualmente por la CPI para que respondan por sus actos ante la comunidad internacional. Esta es una cuestión a la que todos los Estados parte en el Estatuto de Roma debemos hacer seguimiento.

Hoy, como en 1950, se requiere estar “Unidos por la Paz”, que es la principal razón de ser y la primera responsabilidad del sistema de Naciones Unidas y del Consejo de Seguridad.

La nación rusa durante décadas ha contribuido de muchas maneras a la evolución de la humanidad y también a la construcción del edificio del derecho internacional, desde las Conferencias de la Paz de la Haya, la elaboración de la Carta de las Naciones Unidas, hasta el Acta General de Helsinki, que condena todos y cada uno de los actos de los que hoy Rusia en protagonista.

Aún es tiempo para que la Federación Rusa, que presidió hasta ayer el Consejo de Seguridad, y por lo tanto debería ser el garante del cumplimiento de la Carta y del derecho internacional, regrese al cauce del cumplimiento y promoción de las normas, por ejemplo, mediante la implementación urgente de medidas de fomento de la confianza que permitan retomar el camino de la negociación.

Colombia está convencida de que el dialogo y la negociación son el único camino para resolver los conflictos. Sin embargo, cualquier negociación entre Rusia y el Gobierno de Ucrania debe adelantarse sin amenaza para Ucrania y con el objetivo de lograr la cesación inmediata de las operaciones militares especiales de Rusia.

Asimismo, ese proceso debe contar con el acompañamiento del Secretario General, la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa, así como 4 otras organizaciones internacionales y regionales, para lograr el inmediato desescalamiento de ese conflicto en el que perdería otra vez toda la humanidad y evitar que la amenaza y la destrucción masiva, quiebren la voluntad de libertad, soberanía e independencia que el pueblo ucraniano ha demostrado en otros momentos de la historia y más recientemente en el 2014.

Resultaría inaceptable que, en las actuales circunstancias, con una pandemia inconclusa, el mundo deba regresar a una carrera armamentista dejando de lado la agenda de desarrollo. Debemos continuar, por el bien de la humanidad, con la agenda del cambio climático, la equidad de género, la transición energética, la reducción del hambre en el mundo, la lucha contra la pobreza y la totalidad de los objetivos de desarrollo sostenible.

La Federación Rusa no pude devolver el tiempo buscando una agenda regresiva en la que grandes imperios florecían a costa de imponerse sobre los derechos de los pueblos. ¡El mundo no quiere y no va a aceptar este retorno al pasado!

¡Muchas Gracias!