Durante el 2020, desde la Comisión Intersectorial de Infraestructura y la Vicepresidencia, hemos desarrollado actividades y asegurado  inversiones para impulsar proyectos que contribuyan al desarrollo de las regiones. Desde las zonas rurales hasta las grandes urbes, porque estamos convencidos que esta es la mejor forma de avanzar en la reactivación económica nacional durante este 2021. 

No somos los únicos, la propia CEPAL (Comisión Económica para América Latina y El Caribe) afirma en su documento “Revisión conceptual del desarrollo de infraestructura y crecimiento económico” que, “la ausencia de una infraestructura adecuada, así como la provisión ineficiente de servicios de infraestructura, constituyen obstáculos de primer orden para la implementación eficaz de políticas de desarrollo y la obtención de tasas de crecimiento económico que superen los promedios internacionales”, es por ello que, si queremos diseñar la mejor versión de Colombia, debemos apostar por mejorar y transformar nuestra infraestructura. 

Ejemplos de esta visión son el Canal del Dique y los proyectos incluidos en el Pacto Bicentenario, con los que logramos activar y financiar obras de gran magnitud necesarias para mejorar la calidad de vida de nuestros ciudadanos, la competitividad, el empleo y el crecimiento para Colombia y sus territorios. 

El Canal del Dique es una megaobra que, sin duda, va a traer desarrollo a las 20 comunidades colindantes en materia de navegabilidad, pesca y turismo, entre otros. Pero es que además, estos $4.5 billones que beneficiarán a 1.5 millones de Colombianos, se traducen también en la obra más importante de América Latina con impacto para proteger  el medioambiente. No podemos más que agradecer a los gobernadores de Bolívar, Atlántico y Sucre sus aportaciones, así como a la alcaldía de Cartagena por comprometer parte de su contraprestación portuaria y sobretasa ambiental. 

El Pacto Bicentenario por su parte, prioriza iniciativas de infraestructura y turismo en los territorios de la Ruta Libertadora, donde se financiarán obras por $3,2 billones entre la Nación y las regiones, en conjunto con los gobernadores de Arauca, Casanare, Boyacá, Santander y Cundinamarca. Se espera que estos proyectos generen cerca de 20.000 empleos hasta 2030 y que reduzcan los costos de operación de transporte en aproximadamente $207.000 millones anuales.

De igual manera, sellamos la reactivación del transporte férreo con el Plan Maestro Ferroviario, con el que queremos que trenes y ferrocarriles vuelvan a las regiones del país para fortalecer la conectividad, estimular la economía y generar empleos a nivel nacional.

Sin duda, en el  2020 priorizamos  la infraestructura como motor de crecimiento, y además, lo hicimos  de forma coordinada y firme. En total, las obras públicas que se ejecutarán en nuestro gobierno dejarán, a 2022, un saldo de 250.000 nuevos empleos y un crecimiento del 1.5% del PIB.

¿Cuál es el objetivo ahora? hacer un buen trabajo en estos proyectos, optimizando los recursos y el tiempo del que se dispone y no perdiendo de vista que, todas estas iniciativas, son por y para los colombianos.. 

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