Etiqueta

ONU

Hojeada

March 16, 2022, New York

By Marta Lucia Ramirez
Vice president and Minister of Foreign Affairs of Government of Republic of Colombia

Thank you Mr. President for the invitation today,

I am Vice President and Minister of Foreign Affairs of Colombia, I have devoted my life to the service of my country with conviction, patriotic love and commitment. I know the political environment, I was Senator, Ministry of Commerce, Ministry of Defense and candidate for the Presidency.

And although in Colombia we have achieved important advances in the empowerment of women that put us at the forefront in the region, I can tell you without a doubt that in all countries being a woman and having a public life is not easy. We women must work twice as hard to make our intellectual creation visible. In my country 52.7% of women including me, consider that the exercise of politics is more hostile and excluding for us.

Violence against women in politics, as is often the case with gender-based violence, can take many forms.

In Colombia this violence is considered for the first time as a criminal offense and its definition includes any action, conduct or omission aimed at undermining or nullifying the recognition, enjoyment or exercise of women’s political rights in the framework of the political-electoral process and the exercise of office.

Physical violence is condemnable. However, often, the marks of such violence are invisible. They do not translate into bruises on the face, but rather in the continued obliviousness of women’s leadership and women’s contributions to the public sphere; many times, proposals, contributions, and public policies that are women’s initiatives do not receive recognition, remain anonymous or appear with the name of a man as their author. We cannot fool ourselves; this is also a form of violence.

On the road to the elimination of violence against women, citizens must demand democratic parties in which women have a presence not only in the electorate, where they are always more than half, but also in the territorial councils, in the municipal and departmental directors, and in the board of directors of political parties. We need an active citizenry that conditioned their vote for parties where women’s leadership is visible in all their management bodies.

Reforms must be demanded to guarantee that women have a parity presence. Otherwise, women face additional obstacles in accessing the necessary endorsement to participate in elections, financing by the political parties or media coverage that is given to their male counterparts.

Only in this way, will we be able to overcome indices such as the low 25.2% participation rate that constitutes the average participation of women in parliaments in the world, or the fact that 119 countries have never had a woman in a leadership position. I am proud that the elections we had this weekend in Colombia were peaceful and showed and increase of more than 10% in women elected for congress.

Another form of violence that is not often talked about and that has profound consequences on political participation, are the disloyal attacks that seek to discredit women in their personal behavior, their integrity or that of their families. Exposure to direct or indirect attacks on their family circle, is disproportionately greater for women; invasions of privacy that are not committed against men are continually resorted to. Being in politics has a much higher cost for women than for men.

I Therefore, those of us who are in leadership positions have an enormous responsibility to, by our example and our actions, sow a path in which the women who succeed us will have better guarantees than those we had. Just as we can open doors, we can also close them inadvertently and that is why the different, transparent and active exercise of politics must be one of the foundational pillars of the efforts to achieve true parity and, at the same time, eliminate violence in politics.

I’m glad that today’s forum gives us the opportunity to discuss the struggle for women in politics. As a leader in my home country, I know how important it is to raise awareness of the obstacles, the barriers, and the problems that we face. And, of course, the need for transformation.

Women are known for their capacity to solve challenges and overcoming difficulties . We are already on the journey to equality, but without men’s support, active listening, and commitment, our efforts will fall short. It is therefore important to find in men the allies that we need to attain equality of opportunities for both genders in the public sphere.

So, I thank you, Mr. President, for your trust and commitment to this cause whose sole aim is to create a more balanced – and thus more sustainable – world. That future will depend on including and give protagonism and voice in all areas to more than half of the population that has always been excluded from political and economic power, the women.

Thank you very much

Nueva York, Estados Unidos, 1 de marzo de 2022

Señor Presidente, Señor Secretario General, Señores delegados, Señoras y Señores:

Colombia ha expresado con claridad su rechazo a los ataques y amenazas sufridos por Ucrania de parte de la Federación de Rusia, así como la promoción deliberada de la separación de las áreas de Donetsk y Luhanks, desconociendo los acuerdos de Minsk del 2014, contrariando el derecho internacional y los principios fundacionales de Naciones Unidas.

Lo anterior es una situación de hecho que lesiona gravemente a un país miembro de la organización, ya que genera la disrupción de su unidad nacional y de su integridad territorial, a la vez que constituye una grave violación a los derechos humanos del pueblo ucraniano.

Colombia reitera su solidaridad con la valentía del pueblo y el gobierno de Ucrania que afrontan esta agresión injustificada y no provocada, que causa un sufrimiento humano como no veíamos desde la segunda guerra mundial. Ninguna nación pude permanecer indiferente frente a este drama, que amenaza la paz y la seguridad internacional.

La acción unilateral e injustificada de Rusia produce en estos momentos un éxodo masivo que conllevará a una nueva crisis migratoria, poniendo en serio riesgo la estabilidad y la paz de Europa y del mundo.

Son cientos de miles de personas, entre ellos, 293 ciudadanos colombianos, quienes se encuentran hoy, a esta hora, sufriendo la inclemencia del invierno para huir de Ucrania luego de 6 largas noches, abandonando una parte de sus familias y seres queridos, así como sus ahorros y sus proyectos para proteger sus vidas ante el ataque inmisericorde de las fuerzas rusas.

Esta situación ha ocasionado pánico económico en el mundo entero, que durante los últimos días sufre el aumento desproporcionado del precio de los productos básicos energéticos y de alimentos en el mercado internacional.

Los sucesos contra Ucrania, han impulsado la inflación mundial y asestado un nuevo golpe al abastecimiento y a la recuperación económica que necesitan todas las naciones, luego de la perdida de millones de vidas, millones de empleos y millones de empresas, así como la destrucción del patrimonio de millones de familias en el mundo, como consecuencia de la pandemia que después de dos años, aún no termina.

Como expresó el Presidente Iván Duque, nuestra voz se une al llamado de la comunidad internacional y del Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, para actuar con sentido de responsabilidad global.

Debemos evitar el escalamiento de este conflicto en el que perdería, otra vez, toda la humanidad y para eso estamos hoy aquí, en esta sesión extraordinaria convocada en buena hora en la tarde de ayer.

Colombia es copatrocinador principal de la resolución sometida a consideración de este plenario, porque estamos ante una violación del Derecho Internacional, que es totalmente inaceptable y absolutamente injustificada.

Estamos en el escenario multilateral por excelencia que hoy pone a prueba, una vez más, la eficacia del multilateralismo para conjurar una evidente amenaza a la paz y la estabilidad mundial.

La mayoría de las voces de la comunidad internacional atendemos esta citación por el compromiso genuino con la paz mundial y sin oportunismos de coyuntura, verdaderamente convencidas de la inmensa gravedad de las violaciones que están ocurriendo y del funesto precedente para el futuro mismo de la humanidad, en caso de que ellas pudieran consolidarse sin consecuencias graves y contundentes para el agresor, cualquiera que sea.

Las consecuencias jurídicas de la invasión a Ucrania, son evidentes a la luz del régimen actual de responsabilidad internacional estatal, adoptado por la Comisión de Derecho Internacional hace 21 años.

Rusia debe responder internacionalmente por las consecuencias humanitarias, económicas, jurídicas y de toda índole, del hecho ilícito internacional en el que ha incurrido. Su ofensiva atenta contra normas internacionales imperativas o de ius cogens, quebrantando el principio de que ningún Estado debe ser objeto de amenazas o uso de la fuerza que atente contra su soberanía, su independencia política o su integridad territorial.

Así mismo, todos los Estados aquí representados, estamos obligados a cumplir con las siguientes obligaciones: Primero, la obligación positiva de cooperar para poner fin, por medios lícitos, a la violación grave de normas de ius cogens cometida por Rusia. En segundo lugar, debemos atender la obligación negativa de no reconocer una situación de hecho, creada por dicha violación grave, ni prestar ayuda o facilitar que se mantenga esa situación y todas sus implicaciones.

Por lo anterior, señor Presidente, Colombia patrocina y apoya en todas sus partes la resolución sometida ante esta asamblea extraordinaria.

Sin perjuicio de la responsabilidad en la que ya ha incurrido Rusia, mi país considera que esta Asamblea debe ser la génesis de procesos concluyentes y por eso, puede recomendar a todos los Estados miembros la imposición contundente, simultánea e integral de sanciones económicas siempre que haya 3 un agresor, como medio para presionar la inmediata suspensión de las ofensas al Derecho Internacional. Hoy hemos conocido la muerte de docenas de niños ucranianos.

¿Cuántos más?

Las sanciones tímidas y graduales ya han mostrado su estruendoso fracaso reciente en algunos casos, de todos conocidos. En algunos países latinoamericanos, se ha traducido en la creciente violación de los derechos humanos, la restricción de las libertades políticas y la libertad de expresión, en regímenes totalitarios que carecen de un Gobierno elegido democráticamente por sus ciudadanos.

Una segunda medida que debemos considerar es poner en marcha los mecanismos existentes para verificar el cumplimiento de los compromisos en materia de desarme de los Estados que poseen armas nucleares. En estos momentos, Colombia preside en Ginebra la Conferencia de Desarme, en cabeza de nuestra embajadora Alicia Arango, y este tema debe tratarse en ese foro con sentido de urgencia, dadas las recientes medidas anunciadas por Rusia.

Aplaudimos la decisión del Fiscal de la Corte Penal Internacional de iniciar una investigación en relación con posibles crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad o actos de genocidio que se hayan podido cometer en territorio de Ucrania. Las personas responsables de estos delitos deben ser procesados individualmente por la CPI para que respondan por sus actos ante la comunidad internacional. Esta es una cuestión a la que todos los Estados parte en el Estatuto de Roma debemos hacer seguimiento.

Hoy, como en 1950, se requiere estar “Unidos por la Paz”, que es la principal razón de ser y la primera responsabilidad del sistema de Naciones Unidas y del Consejo de Seguridad.

La nación rusa durante décadas ha contribuido de muchas maneras a la evolución de la humanidad y también a la construcción del edificio del derecho internacional, desde las Conferencias de la Paz de la Haya, la elaboración de la Carta de las Naciones Unidas, hasta el Acta General de Helsinki, que condena todos y cada uno de los actos de los que hoy Rusia en protagonista.

Aún es tiempo para que la Federación Rusa, que presidió hasta ayer el Consejo de Seguridad, y por lo tanto debería ser el garante del cumplimiento de la Carta y del derecho internacional, regrese al cauce del cumplimiento y promoción de las normas, por ejemplo, mediante la implementación urgente de medidas de fomento de la confianza que permitan retomar el camino de la negociación.

Colombia está convencida de que el dialogo y la negociación son el único camino para resolver los conflictos. Sin embargo, cualquier negociación entre Rusia y el Gobierno de Ucrania debe adelantarse sin amenaza para Ucrania y con el objetivo de lograr la cesación inmediata de las operaciones militares especiales de Rusia.

Asimismo, ese proceso debe contar con el acompañamiento del Secretario General, la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa, así como 4 otras organizaciones internacionales y regionales, para lograr el inmediato desescalamiento de ese conflicto en el que perdería otra vez toda la humanidad y evitar que la amenaza y la destrucción masiva, quiebren la voluntad de libertad, soberanía e independencia que el pueblo ucraniano ha demostrado en otros momentos de la historia y más recientemente en el 2014.

Resultaría inaceptable que, en las actuales circunstancias, con una pandemia inconclusa, el mundo deba regresar a una carrera armamentista dejando de lado la agenda de desarrollo. Debemos continuar, por el bien de la humanidad, con la agenda del cambio climático, la equidad de género, la transición energética, la reducción del hambre en el mundo, la lucha contra la pobreza y la totalidad de los objetivos de desarrollo sostenible.

La Federación Rusa no pude devolver el tiempo buscando una agenda regresiva en la que grandes imperios florecían a costa de imponerse sobre los derechos de los pueblos. ¡El mundo no quiere y no va a aceptar este retorno al pasado!

¡Muchas Gracias!